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    viernes, 25 de marzo de 2016

    La Naranja Mecánica.

    Teniendo en cuenta que el fútbol holandés se había llevado todas las Copas de Europa desde 1970 a 1973 entre Ajax y Feyenoord, sorprendió su no clasificación a la Eurocopa dos años antes y sus dificultades para entrar en el Mundial del 74, torneo en el que no jugaban desde 1938. La tensión era palpable en el equipo nacional. La rivalidad entre los jugadores de Ajax y Feyenoord y las exigencias salariales de estos, que amenazaron con ir a la huelga, ponían en jaque a una de las selecciones mas prometedoras del momento. Sin embargo Holanda era casi sin discusión el equipo con mas talento de los que aterrizarían en Alemania en el 74. Cruyff, Van Hanegem, Neeskens, Suurbier, Krol,...En la portería el veterano Jongbloed se hizo con el puesto titular tras la caída por lesión del resto de porteros de peso, el cual tendría un importante papel ante la endeble defensa que le había tocado como compañera.

    Probablemente debido a las tiranteces ya mencionadas, la federación buscó crear el mejor ambiente posible en la concentración, donde incluso se permitió la presencia de esposas y novias en una pequeña fiesta. En su debut Holanda venció facilmente a una Uruguay que incapaz de competir en fútbol, trato de compensarlo con dureza. En el segundo encuentro Holanda no pudo pasar del 0-0 ante una Suecia que había llegado a Alemania sin nada que perder y que se dispuso a realizar su mejor actuación posible. La oranje pudo haberse hecho con la victoria facilmente, pero el equipo se daría un golpe con su principal handicap en el torneo, y es que arriba no tenían a un delantero de calidad que pudiese rematar el trabajo hecho por Cruyff y compañía. Pero claro, la calidad de Cruyff era mas que suficiente
    para acabar con la mayoría de los rivales, como comprobaría Bulgaria en el último partido de grupo, a la que le cayó 4 goles en una brillante actuación del holandés, a pesar de que no anotara ninguno. Al Cruyff goleador lo veríamos en el primer encuentro de la segunda ronda (en un extraño formato este formato no contaba con cuartos ni semifinales, y la final sería jugada por los líderes de una segunda eliminatoria de grupos) en la contundente victoria por 4-0 a Argentina, a la que solo la lluvia le salvo de no encajar mas. La República Democrática Alemana logro cumplir su función de tapar a Cruyff, pero como suele ocurrir en los equipos con talento, cuando detienes a un crack, aparece otro, en este caso Neeskens. Habiendo ganado ambos sus partidos previos, Holanda y Brasil jugarían el equivalente a una semifinal tradicional en un partido bastante feo donde la magia de Cruyff y Neeskens aparecieron para poner el 2-0 final.

    Así que en Munich veríamos una de las finales mas apropiadas de la historia entre las dos grandes favoritas. Salvo Beckenbauer (que tal vez podría competirle a Cruyff el puesto de mejor futbolista del mundo), Alemania no tenía hombres de tanta calidad como Holanda, pero si era un equipo mas completo. Müller seguía siendo una máquina de hacer goles, y se antojaba altamente complicado que la frágil zaga holandesa no encajase como mínimo un gol, lo obligaba a Holanda a marcar como mínimo dos si quería ganar, así que la conclusión a la que llegó todo el mundo es que la clave del partido estaría en como Alemania se las apañaría para eliminar al cerebro de Holanda, Johan Cruyff. Y el inicio no fue prometedor para las aspiraciones germanas. El partido comenzó y Holanda empezó a mover la pelota de un lado para otro provocando la desesperación del público local que pronto empezó a pitar. De repente Holanda cambio esta insustancial posesión y se lanzó al ataque. Cruyff entró en el área y Hoeness le derribó cometiendo penalti. Neeskens anotó y Holanda ganaba 1-0 sin que ningún jugador alemán hubiese tocado la pelota. 

    Este gol fue un tremendo gancho para Alemania que vio como su plan diseñado antes del partido quedaba obsoleto desde un principio. Holanda tuvo a merced a los anfitriones durante varios minutos, pero su ya comentada falta de dinamita arriba provocó que no pudiese traducir su dominio en claras ocasiones de gol, lo hizo que tarde o temprano Alemania encontrase una rendija, la cual llegó en forma de penalti de Jansen sobre Holzenbein, y que fue transformado por Breitner. El empate hizo que cambiaran las tornas y que Alemania se volcara al ataque, lo cual al mismo tiempo provoco que Holanda encontrara los espacios de los que no disponía antes. Una contra liderada por Cruyff y Rep pudo haber significado el 2-1, pero este último no pudo batir a Maier que le robó la pelota en una gran salida. Antes del descanso Müller anotaría el 2-1 definitivo. En la segunda parte Holanda tuvo una oportunidad en las botas de Neeskens, pero poco mas, e incluso el árbitro pudo haber señalado otro penalti en su contra. Alemania logró el triunfo y Holanda una dura derrota que no le impidió convertirse en un ganador moral y en un equipo de leyenda para la historia del fútbol.
    Carlos Arteaga

    Madrileño con espíritu euskaldun. Deportista. Falso torpe. Hablo euskañol.

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