El Athletic lograba el pase a octavos de final de la UEFA Europa League tras vencer por la mínima al Lokomotiv en la catedral. Esta no era una victoria cualquiera, sino que significaba que el Athletic iba a visitar Old Trafford, el teatro de los sueños.

A estas alturas de la temporada, Bielsa ya había conseguido adaptar su estilo de juego al club vasco y la agresividad y la pegada de los leones se reflejaba en los resultados. Pero ahora tocaba centrarse en el posiblemente partido más importante de la temporada. Como no podía ser de otra manera, la afición rojiblanca se volcó con el equipo y los Red Devils tuvieron que dar al Athletic 7000 entradas, una cifra escandaloa para una ida de unos octavos de final.

Bilbao estaba más rojiblanco que nunca y afrontaban este partido como si de una final se tratase. El partido era el tema de conversación predominante e incluso algunos optimistas barajaban la posibilidad de dar la sorpresa, cosa que se planteaba como un sueño ya que los de Ferguson estaban imparables en la Premier League y era uno de los equipos procedentes de la Champions.

 

Los pupilos de Marcelo Bielsa volaban hacia la ciudad de Manchester, para poder probar y poder entrenar en el césped inmaculado del conjunto inglés. Los jugadores no podían creerse lo que estaban viviendo y muestra de ello se pudo ver en una frase de Ander Herrera previa al encuentro: «Todo futbolista sueña con pisar Old Trafford. Es un sueño para nosotros el poder jugar aquí.». Dicho esto, el Athletic estaría en absoluta concentración antes del partido, pero en las calles de Manchester se vivía un auténtico ambiente festivo. La marea rojiblanca invadía Manchester.

Eran las 20:45 de aquel inolvidable 8 de marzo de 2012. Los jugadores del Athletic saltaban al terreno de juego, esta vez vestidos de verde. El partido comenzó con un United dominante, que quería mantener la posesión del balón y fruto de una gran jugada colectiva llegaba el gol de Chicharito, los ingleses se adelantaban y a su vez el sueño se alejaba. Los leones reaccionaron y tuvieron varias ocasiones de empatar el partido, pero hubo que esperar hasta el filo del descanso, cuando Andoni Iraola colgaba un balón al área, todo un regalo para Llorente que con un potente cabezazo igualaba el encuentro. La afición enloquecía…

 

La segunda parte tuvo un titular clarísimo: «Repaso táctico de Bielsa». El Athletic jugaba como los ángeles. Tenía el dominio absoluto del partido y generaba muchas ocasiones, pero ahí estaba David De Gea para frenar a los vascos. El partido se dormía, pero Ander Herrera se inventó un pase magnífico para Óscar De Marcos, que culminó con una preciosa volea inalcanzable para el jóven portero español. En la grada solo se oía a las 7000 gargantas bilbaínas y se veían las primeras lágrimas, pero era «el loco» Bielsa el que pedía calma al equipo.

Poco faltaba para llegar al 90′ y los leones tiraron de galones y se lanzaron a la contra que finalizaba De Marcos con un gran disparo que se quedaba muerto en el corazón del área. Un exceso de confianza en De Gea hizo que Íker Muniain corriese más que nunca para anotar el tercer gol de los vascos y así cerrar «La conquista de Old Trafford». Hasta el mismísimo Sir Alex se rendía al juego de los leones. Tan solo un penalti tras una clara mano de Amorebieta hizo que Rooney recortase distancias, pero nada pudieron hacer los devils para frenar a la apisonadora.

 

El partido concluyó y no solo la marea rojiblanca se rindió a su equipo, sino que media Europa se quedó alucinada tras el repaso físico-táctico que se vio aquella fría noche de marzo. Es sin duda uno de los mejores partidos de la historia del Athletic y es entonces cuando empezó una nueva etapa, la conociada «Era Bielsa».