Ayer se puso fin a la andadura de nuestra selección absoluta en la Eurocopa, una Eurocopa extraña en cuanto a lo visto durante el desarrollo de los encuentros. 

España llegaba a la competición con ganas, ganas de hacer algo grande, de seguir sumándose a la historia y, tras lo visto anteriormente en amistosos, ronda de clasificación, y en la Copa Algarve, donde resultaron campeonas, todo hacía presagiar que esta iba a ser una gran Eurocopa para las pupilas de Vilda. El seleccionador ya creó revuelo en el momento de dar nombre a las 23 elegidas, dejando fuera a 2 pesos pesado, y esta revolución ha continuado a lo largo de la competición. Con un grupo joven, a la par que ilusionante, las españolas comenzaron dejando buenas sensaciones ante Portugal venciendo 2-0. El plato fuerte del grupo venía ante Inglaterra, encuentro dominado de principio a fin pero sin ocasiones de gol, algo que no perdonaron las inglesas. Primera derrota de España por 2-0 y nueva revolución en el esquema táctico del seleccionador español. Aún quedaba una 3ª bala en la recámara, esta vez ante Escocia, en principio un rival más débil y un rival que hacía recordar un momento histórico. Para este encuentro todo apuntaba a un buen resultado y una clasificación asegurada pero, pese a llevar a cabo el mejor partido de las españolas, la falta de acierto de cara a puerta y la mala suerte, llevaRon a España a una nueva derrota, y por tanto, sufrir un minuto más sobre el césped una vez concluido su encuentro, a expensas del resultado en el otro partido del grupo. Pitido final y clasificación para cuartos in extremis.

Cuartos de final ante Austria, rival rocoso, selección que cuenta con jugadoras quienes en su gran mayoría militan en la potente liga alemana. Última revolución en España, muchos cambios en el 11 inicial buscando profundidad y gol. Pese a ser dominadoras una vez más de la posesión, eso que se buscaba, finalmente no se llegó a encontrar. Contadas ocasiones de gol, juego con poca velocidad y movilidad, falta de profundidad por bandas… Sin embargo, las austríacas buscaban jugadas rápidas y a la espalda de la defensa española. Partido agotador para ambos equipos, que veían cómo se acercaba la prórroga, algo que para Austria era más beneficioso por su potente físico, pero en esos 30 minutos de más, tampoco se llegó al gol, lo que llevó al partido a la suerte de los penaltis. Y lo que son las cosas, una de las mejores de España durante todo el campeonato, veía cómo su chut lo detenía la portera poniendo fin de nuevo en 1/4, al sueño europeo.

Quien sabe si nervios, cansancio, o qué motivo propició que no hayamos podido disfrutar de la España que estamos acostumbrados a ver, esa España que enamora con su toque, su velocidad de triangulación y su gol. Pero nadie dudamos que esto es una piedra en el camino y que volveremos a ver a esa España, nuestra España. Es momento de levantar la cabeza, mirar hacia adelante y comenzar a preparar la clasificación del Mundial, ronda donde se medirán de nuevo a Austria, a quien pueden devolver la moneda, y lo harán. Ánimo chicas!! Todo esto es un nuevo aprendizaje del que saldréis y el cual os hará más fuertes.

Orgullosos de vosotras.