Habitualmente suelo dedicar algunas horas al día a buscar videos, información, cosas curiosas del deporte que más vivencias me ha regalado en mi vida, que es el fútbol sala, casualmente una tarde di en Facebook con el perfil de Juanpe Toldos, jugador español que milita en el Calcio italiano desde la pasada temporada.

fúbol sala italianoPor un momento mi mente desconecto de la pantalla y me pregunte a mí mismo el por qué amantes como yo al fútbol sala desconocemos tanto las ligas que se juegan más allá de nuestras fronteras, esto me hizo reflexionar que sería interesante dar a conocer las vivencias deportivas de este madrileño que ya dejó muestras de su calidad en nuestro país en equipos como Azkar Lugo o Burela pero que tuvo que poner rumbo a Italia, para ello que mejor que él mismo en primera persona para contarnos como empezó todo…

 

… Como al finalizar cada temporada, esperas recibir la llamada de tu representante o de los equipos que se pueden interesar en tu fichaje, después de tantos años en este deporte tienes la paciencia de esperar tranquilo y no impacientarte según van pasando las semanas. El verano iba pasando y las llamadas eran o con ofertas que no merece la pena ni escuchar o simplemente equipos que preguntaban por tu situación pero sin hacer la oferta, un día un ex entrenador mío, Ramiro López actual entrenador en Kuwait, me llamo preguntándome si estaría dispuesto a irme a Italia con él, hacia 14 temporadas de nuestro primer año juntos, escuche el planteamiento que tenía para el equipo y no dude un momento en decir que sí. El equipo era La Cascina Orte de la serie A2, el objetivo ascender a la serie A. Lo primero que hice después de contárselo a mis familiares y amigos fue ir a la casa del libro a buscar un libro para aprender algo de italiano, los días pasaron y llego el momento de emprender el viaje. Al acercarte por la carretera a tu nueva casa, te encuentras un bonito pueblo medieval pequeño situado encima de una montaña.
Empieza la pretemporada, nuevos compañeros, nuevas reglas y muchas ganas de entrenar y que pase rápido para empezar lo que realmente nos gusta a los jugadores que son los partidos.

Teníamos un equipazo y sobre todo un grupo unido y compacto, pronto se vieron los resultados, en la primera vuelta 2 partidos empatados y una sola derrota en la última jornada nos llevaban a un primer puesto con varios puntos de ventaja y nos clasificaba para la Final Eight, que perdimos en la final por penaltis, para mí el único punto negativo de mi primer año allí. La segunda vuelta aun fue mejor no perdimos ningún partido y empatamos 2 con lo que con unas cuantas jornadas anticipadas conseguimos el ansiado ascenso.
La verdad que el primer año en Italia fue bastante positivo, deportivamente fue casi perfecto, hice turismo, conocí una nueva cultura aunque bien es cierto que es muy parecida a la española, aprendí suficiente italiano para hacerme entender y también aprendí a valorar las cosas que tenemos en España.

Ahora en mi segunda temporada en Italia cambie de destino, me llamaron de la región de Calabria exactamente en Corigliano Calabro, un pueblo costero donde juego en la serie A y que veremos hasta donde podemos llegar.

Me gustaría daros las gracias a la revista por interesaros en mi historia y por este deporte al que falta le hace que se difunda a través de los medios para darse aún más a conocer y que la gente disfrute de este espectáculo.

 

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Singular resumen de lo que ha sido hasta ahora la vivencia de Juanpe en tierras italianas, una historia la cual cerramos con un punto y seguido, ya que, estamos seguros de que aun le quedan muchas líneas por escribir en el libro de su vida como jugador de fútbol sala. Estoy seguro de que en los más de 30mil lectores que tenemos cada mes algunos se verán reflejados en su historia, otros sentirán envidia sana o incluso otros tomaran a Juanpe como ejemplo y pondrán rumbo a su sueño.

Gracias, Juanpe por darnos a conocer tu historia y demostrarnos que el fútbol sala se siente y se disfruta se esté en el país que se esté. Te deseamos lo mejor, amigo.

Un fuerte abrazo de Gol.