Marcado por una dura infancia, LevYashin pasó del hockey sobre hielo a ser portero de un equipo amateur.
De ahí a convertirse en el mejor portero de la historia del fútbol soviético y de la historia del fútbol. La araña negra, apodo que se ganó por su vestimenta y sus largos brazos, es el único guardameta hasta la fecha galardonado con el Balón de Oro.

Lev Yashin, hay una araña en el Camp Nou

Aunque sus comienzos no fueron nada fáciles, LevYashin terminaría por convertirse en uno de los grandes jugadores de la Unión Soviética. Sus increíbles reflejos y su seguridad bajo los palos lo convertirían en una leyenda de la historia del fútbol y, hasta la fecha, en el único portero galardonado con el Balón de Oro.Nacido en el seno de una familia obrera el 22 de octubre de 1929 en Moscú la primera actuación de Yashin bajo los palos fue precisamente en una película que llevaba el nombre de El Portero, basada en la obra del escritor Lev Kassil El Portero de la República. La obra, una metáfora de la figura del portero como férrero defensor del arco nacional, cuenta la historia de Anton Kandidov, un joven que trabaja como agricultor que sueña con la fama y la fortuna en la gran ciudad y cuya habilidad en la recolección de melones le lleva a ser el portero de un equipo de una fábrica de
Moscú.

Por aquellos años, el fútbol era todavía un deporte con un alto grado de romanticismo y las hazañas de los equipos eran recordadas como algo heroico y que lo convertían en un espectáculo muy atractivo para los jovenes de la época.

LevYashin comenzó dando rienda suelta a sus reflejos y a su agilidad en el equipo de hockey sobre hielo de la fábrica de herramientas donde trabajaba durante la Segunda Guerra Mundial hasta que se encontró en la tesitura de tener que reemplazar al portero del equipo de fútbol a la edad de 17 años. Ahí empezó todo.
En 1949, LevYashin  ingresó en el Dínamo de Moscú, equipo al que pertenecería durante toda su carrera, 22 temporadas.

Sus primeros partidos a nivel profesional no podían hacer presagiar que LevYashin fuese a convertirse en uno de los mejores porteros de la historia del fútbol. Habitual de los banquillos en sus inicios, los partidos de Yashin terminaban dejando un cúmulo de errores que no hacían ningún bien al joven portero. Un choque con su propio defensa en un amistoso del Dínamo contra el

Lev Yashin - Urban PitchTráktor de Stalingrado, un empate fatídico contra el Spartak que levantó incluso las iras del Gobierno soviético o incluso un mal día en el que se le dio la oportunidad de saltar al terreno de juego con 4-1 a favor y que el contrincante terminó empatando. Se dice que LevYashin barruntó seriamente la posibilidad de volver al hockey sobre hielo.

En la evolución de LevYashin como portero tuvo gran parte de culpa Aleksei Petrovic Khomich, apodado “Tigre”, portero de la URSS durante la década de los 40 y defensor de las metas del Dínamo de Moscú, del Dínamo Minsk y del Spartak y que fue el mentor y el entrenador de Yashin durante los años 50. Sus duros ejercicios y sus consejos basados en la experiencia, terminaron por convertir a Lev en el mejor portero de la Unión Soviética.
La figura del portero imponía allá donde iba. Era alto, fuerte y muy ágil. Además, cuando fue asentándose en los terrenos de juego y fue ganando en confianza, adquirió una gran capacidad de liderazgo. Los defensas no paraban de escuchar órdenes y gritos durante todo el partido que les mandaban ordenarse o cubrir según avanzaba el encuentro.

Los números de Yashin comenzaron a ser de otro planeta. El portero llegó a disputar 326 partidos, de los cuales en 276 no recibió un gol. Su carácter metódico y podríamos decir obsesivo le llevó a ser un gran conocedor de sus rivales, a los que estudiaba detenidamente, lo que le sirvió para detener más de 150 penaltis durante toda su trayectoria.
Su crecimiento, gracias al apoyo de “El Tigre” era imparable, algo a lo que también contribuyó el progreso del deporte en la URSS y que pudo contar junto a Yashin con varios nombres destacados conformando una excelente generación de futbolistas.
Temido por sus contrincantes y admirado por el público, Yashin se ganó el apodo de “Araña Negra” debido a sus largos brazos y a una característica camiseta negra de manga largar.
Bajo los palos de la URSS, Yashin debutó en los Juegos Olímpicos del 56 donde los soviéticos se hicieron con el oro, aunque su consagración llegaría en el Mundial de 1958 celebrado en Suecia, donde la URSS cayó en cuartos de final precisamente contra la anfitriona por 2-0.

Sin embargo, uno de los grandes éxitosnde la URSS junto al oro de Melbourne iba a tener lugar en la Eurocopa de 1960, celebrada en Francia y donde la Unión Soviética salió vencedora tras derrotar a Yugoslavia en la final por 2-1.

Conquistada la Eurocopa, el objetivo de la URSS se centraba en el Mundial. Tras caer en cuartos en Suecia en 1958, las miras se centraron en Chile 1962, donde la Unión Soviética cayó derrotada frente a la anfitriona en los cuartos de final por 2-1. Precisamente no fue un buen día el de Yashin en aquel partido y aquello le pesó mucho, tomándose un periodo de descanso para dedicarse a las labores del campo.

Un paréntesis sabático que no dudaría demasiado pues Yashin se había dado cuenta que el fútbol era su vida, por lo que retomó la actividad dispuesto a seguir batiendo récords.

Lev Yashin: el portero moderno - Panenka

La misma suerte correría la URSS en el Mundial de Inglaterra de 1966, donde caería contra Alemania Federal en las semifinales y perdería después el tercer puesto en el partido de consolación a manos de Portugal.

El último Mundial de LevYashin fue el de México de 1970, prácticamente en el epílogo de su carrera y también del poderío del fútbol soviético. La URSS caería derrotada en cuartos de final contra Uruguay por 1-0.

Un año después, en 1971, LevYashin, la Araña Negra, anunciaba su retiro. Dejaba a sus espaldas 5 ligas soviéticas, 3 copas de la URSS, una medalla de oro, una Eurocopa, 813 partidos, 480 con la portería a cero, once veces mejor guardameta del país, una Orden Olímpica del COI, una Orden de Lenin, mejor portero del siglo XX para el IFHHS, mejor portero del siglo XX para la FIFA y, por supuesto, el Balón de Oro que se le concedió en 1963. Hasta la fecha, el primer y único portero que tiene el preciado galardón.

El 27 de mayo de 1971 Yashin disputó su partido 813, el de su despedida. Una selección de jugadores del Dínamo se enfrentó a otra del resto del mundo, en la que participaron figuras de la talla de Charlton, Eusebio o Müller. Al final del encuentro, LevYashin hizo entrega de sus guantes a Ladislao Mazurkiewicz, uno de los mejores porteros del continente americano. “Tú serás mi sucesor”, le dijo. Con las gradas abarrotadas, la Araña Negra solo pudo despedirse con un escueto: “Gracias, público”. Era el adiós de un mito. Yashin moriría un 20 de marzo de 1990.

Su final fue demasiado cruel. En 1984 tuvieron que amputarle una pierna debido a una gangrena. Con 60 años sería víctima de un cáncer de estómago al que no podría sobrevivir. Fue lo único que no pudo detener.